En tres días hemos visto precios locos en hardware de Apple, Xbox y Valve. Obviamente, no son hechos aislados
Tres noticias sobre subidas o anuncios de precio de hardware en tres días, y las tres se han topado con el abierto rechazo del público.
Resumen
Tres noticias sobre subidas o anuncios de precio de hardware en tres días, y las tres se han topado con el abierto rechazo del público.
Tres noticias sobre subidas o anuncios de precio de hardware en tres días, y las tres se han topado con el abierto rechazo del público. Valve confirma que su nueva consola cuesta más de 1.000 euros (o bastante más, según el modelo).
Apple sube un 20% de media todos sus Mac e iPad. Microsoft anuncia la tercera subida de Xbox en catorce meses.
Y todos dan el mismo motivo, el que lleva meses haciendo que la industria tech se convulsione. Lo peor: de momento no se ve la luz al final del túnel.
Los precios. Este pasado lunes 22 de junio, Valve desveló el precio definitivo de su esperada Steam Machine: 1.039 euros para el modelo de 512 GB sin mando.
Y esa es la opción económica. El jueves 25 por la mañana, Apple actualizó su tienda online con subidas del 15 al 20% en todos los Mac e iPad; el MacBook Air pasó de 1.099 a 1.299 euros, y el MacBook Neo, el portátil de entrada que la compañía presentó en marzo a 599 dólares, subió a 699.
Horas después, Microsoft: Xbox Series S y Series X subirán entre 100 y 150 dólares el 1 de agosto, y el modelo de 2 TB desaparece del catálogo. El motivo, que ya se ha convertido en tristemente familiar: la crisis de memorias RAM y almacenamiento.
Quién tiene la culpa. Ni Apple, ni Microsoft ni Valve, son responsables de esta situación.
Lo son los tres fabricantes que producen el 90% de la DRAM mundial: Samsung, SK Hynix y Micron. Todos han tomado la misma decisión: priorizar los contratos con centros de datos de inteligencia artificial sobre el mercado de consumo.
Micron, por ejemplo, cerró en 2025 su división de consumo (la marca Crucial) para redirigir su capacidad hacia clientes industriales. SK Hynix, proveedor principal de Nvidia, declaró que su producción para este año estaba vendida en su totalidad.
En Xataka La gran crisis de suministro de nuestro tiempo no es de petróleo: es de memoria DRAM y el horizonte no es alentador
Las presiones. Un portavoz de Valve lo describió sin rodeos en una entrevista: "Nos dan un precio cada mes y luego dicen 'puedes comprar esta cantidad' y es un sí o un no.
Y si decimos que no, nunca nos vuelven a hablar". Es el mismo esquema para todas las compañías, solo que con consecuencias distintas según el tamaño del pedido.
Apple tiene margen de negociación porque coloca decenas de millones de unidades al año. Valve, no tanto: su volumen de hardware es incomparablemente menor.
Pero el resultado es similar: los costes se han disparado hasta que no se pueden absorber internamente. Tim Cook lo reconoció antes del anuncio: la situación ya es "insostenible".
Por qué las consolas lo pagan más caro. Significativamente, las consolas son especialmente vulnerables a esta crisis.
A diferencia de un MacBook o de un teléfono, las consolas se han vendido históricamente por debajo de su coste de fabricación, asumiendo que los ingresos de juegos y suscripciones cubrirán la diferencia con el tiempo. Microsoft lo explicaba muy claro: "A diferencia de los teléfonos, ordenadores y otros dispositivos, las consolas generalmente no se venden con beneficio, sino por menos de lo que cuesta fabricarlas".
Ese modelo funciona cuando los costes de los componentes son predecibles, pero si la RAM sube sin que sea posible anticiparlo, el mercado se sume en el caos. Por ejemplo, Nintendo está pagando un 41% más por los 12 GB de RAM que incluye cada unidad de Switch 2 con respecto a las proyecciones originales.
Mantener el precio de venta en ese escenario supondría una pérdida de 50 dólares por consola vendida. El caso de Xbox es aún más llamativo porque no para de acumular subidas.
La primera en mayo de 2025, la segunda en octubre de ese mismo año y ahora esta tercera. Según Microsoft, el coste del almacenamiento y la memoria de las consolas "ha aumentado más de 2,5 veces" desde la última revisión.
Valve en apuros. La crisis de componentes aplicada al hardware de consumo ha goilpeado con especial furia a Valve.
La Steam Machine se anunció en noviembre de 2025 sin precio, con proyecciones internas que la situaban en torno a los 700-800 dólares. La compañía explica que partió de años de datos sobre la evolución de los precios del hardware de PC, que "tienden a bajar con el tiempo a medida que llega nueva tecnología".
Pero ocurrió justo lo contrario: cuando los fabricantes de DRAM redirigieron su capacidad hacia la IA, Valve dejó de conseguir precios estables para sus componentes. Cada mes llega un precio nuevo; o se acepta o no hay suministro.
Hay un detalle en el lanzamiento que ilustra la precariedad de abastecimiento mejor que cualquier cifra: algunas unidades de Steam Machine se están enviando a analistas con un único módulo de 16 GB de RAM, mientras otras llegan con dos de 8 GB. La situación ha llegado al extremo de que no siempre está disponible el mismo tipo de módulo.
En Xataka Hay una escasez de RAM por culpa de la IA.
Eso va a provocar que tu próxima consola salga muchísimo más cara
Hasta cuándo va a durar la cosa. El CEO de Micron, Sanjay Mehrotra, lo dijo sin margen para el optimismo en el informe de resultados del tercer trimestre fiscal 2026: "Esperamos que las condiciones de escasez persistan más allá de 2027 como resultado de la demanda impulsada por IA en todos los segmentos, junto con restricciones estructurales de oferta".
Añadió que incluso con una mejora gradual prevista para 2028, "actualmente no hay visibilidad sobre cuándo la oferta de memoria podrá alcanzar la demanda creciente". Microsoft, por su parte, espera "otra duplicación" de los precios del almacenamiento y la memoria de consolas para el otoño de 2027.
Las consecuencias más allá del momento actual ya empiezan a verse claras. Sony considera retrasar el lanzamiento de PS6 hasta 2028 o 2029, lo que convertiría este período entre generaciones de PlayStation en el más largo de su historia.
E incluso cuando la escasez se modere, no se esperan bajadas de precio: el nuevo nivel de costes tenderá a estabilizarse, no a revertirse. Es decir, que la semana que acabamos de vivir, más que un tsunami ocasional es la avanzadilla de una nueva estructura de precios para el hardware de consumo.
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